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Éstos son los días que te han de llegar:
no acumularás las llamadas riquezas,
repartirás con mano pródiga todo aquello
que ganes o logres,
cuando no hagas más que llegar a la ciudad a la que
fuiste destinado, apenas te habrás instalado
satisfactoriamente antes de que te sobrevengan 
unas ansias irrefrenables de partir,
serás el objetivo de las sonrisas irónicas y
de las burlas de los que dejas detrás de ti,
cualquier gesto de amor que recibas 
tendrá como única respuesta apasionados besos de despedida,
no aceptarás el abrazo de aquellos
que te tienden sus manos.


Walt  Whitman
Canto al camino abierto, estrofa 11









Hay dos tipos de personas, los que trabajan para vivir y los que viven para trabajar.
Se suele ver - al menos aquí - a los que trabajan para vivir, de una forma más negativa. ¿Qué es eso de vivir al límite? ¿De trabajar y gastarse el dinero en viajes, caprichos o regalos, en lugar de ahorrarlo para "poder comprarse un piso"?

Creo que, dentro de este grupo de personas, podría arriesgarme a decir que pese a que probablemente sean personas que tienen más problemas para llegar a fin de mes, o hacen mas cábalas para que todas las cuentas salgan bien, son más felices. Suelen ser personas que piensan en el hoy y no en el mañana, personas que prefieren vivir el momento y no planear el futuro, personas que saben que esto es una estación de paso y que mientras pasemos por aquí, habrá que disfrutarlo.

Me gusta pensar que no soy una persona derrochadora porque, en realidad, tampoco puedo permitírmelo y si pudiera, se que me gusta ahorrar "por si acaso", pero sólo una determinada cantidad, nada de no poder vivir bien el presente por si acaso tuviera que preparar un futuro. Pero creo que soy o más bien me gustaría ser una persona del vive hoy. Sólo que no es fácil pensar así, por el tipo de vida que tenemos, por el tipo de sociedad en la que vivimos y gracias a la educación que nos han dado. No es fácil pensar en el hoy.

Hasta que ocurre algo y te das cuenta que sólo se necesita un segundo para que te cambie la vida.

No fue fácil lo que ocurrió. No fue fácil para nadie. Nada fue fácil. Y desgraciadamente es que nadie dijo que fuera fácil.

Y aún así,  intento quedarme con lo positivo del viaje. Esa conversación a mitad de camino del destino, en la que hablábamos de que no sabemos qué nos depara la vida, cuánto tiempo tenemos permitido vivirla y cuando ocurrirá algo que la cambie para siempre.

Tras esto, creo firmemente poder decir que debemos ser de esas personas que trabajan para vivir, pero que VIVEN más que trabajan. Viven el día a día, viven el momento, disfrutan la vida, no planean a largo plazo, no se ahorran sí quieren comprarse esa barra de labios, no tacañean el momento, no dicen "no puedo". Hay que disfrutar la vida mientras dure


Suena a tópico, pero a veces los tópicos nos cambian la vida, así que sólo puedo decirte lector...


Viaja lejos, a otro país, a otro continente; viaja cerca, al pueblo de al lado, a una ciudad más grande; sonríe, salta, grita, besa despacio, besa más, aún más, no dejes de dar besos; abraza al mundo, disfruta del cine, de hecho, ve al cine, gástate el dinero en el cine, una película no es igual en pantalla grande, te llena más...; disfruta de un buen libro, compra ese libro de tapa dura que siempre quisiste tener; escucha canciones que te hagan reír, escucha canciones que te hagan llorar, y llora cuando tengas que hacerlo, para cuando ya sea suficiente, cuando consideres que has llorado bastante, pero siempre y cuando ya no te queden más lágrimas por echar;  disfruta de la compañía, disfruta de los amigos, disfruta de la familia y sobre todo, rodéate de gente que no hayas visto nunca, de gente de otros países, disfruta de sus experiencias y de todo lo que tengan que contarte y enseñarte, aprende de ellos y aprende con ellos; tomate un café en lugar muy caro, sólo asegurate que sea un buen café, y otro día ve al bar más cutre que exista, y tomate otro café, en los pequeños detalles está lo importante, observa a la gente, observa a las personas, simplemente observa; ve al campo, ve a la playa si te gusta el mar, ve al monte y respira profundamente, camina solo, disfruta del sol, disfruta del agua, disfruta de la lluvia, odia al aire, pero no dejes de salir a la calle sólo porque esté; ama a alguien, y dile que lo haces profundamente, ama a alguien hasta que dejes de amarle - si es que dejas de hacerlo - y cuando termine, ama a otra persona, tienes mucho amor por dar, pero antes de todo, ámate a tí mismo; enfádate pero desenfádate pronto, no malgastes tu vida estando triste, enfadado, confuso...; regala cosas y hazte regalos a ti también, deja de preocuparte por nimiedades, empieza a simplemente, dejar de preocuparte, las cosas fluyen, solas, si las dejas fluir; déjate llevar y simplemente... vive tu vida. 

Y sobretodo, haz todo lo que te apetezca hacer que yo no haya puesto aquí, haz todo lo que se me haya olvidado poner o hacer, simplemente sigue tus instintos, no todo funciona igual para todo el mundo, hay que saber encontrar lo que funciona para cada uno. Sólo, respira y camina, siempre hacia delante.



Desde que lo vi me gustó este fragmento de esta película, quizá te pueda servir a ti, quien quiera que esté leyendo esto, como creo que me funciona a mi.

Fragmento de "El curioso caso de Benjamin Button". 





Estás siendo una campeona.
Te quiero mucho.