Pages

Me mordía los labios porque era lo único que sabía hacer. No era una conducta aprendida que hubiera visto hacer a mi padre, no, era instintiva, agresiva y dolorosa, pues pronto el sabor metálico de la sangre alcanzó mi lengua y aunque entonces me di cuenta de que había llegado el momento de parar, no pensaba hacerlo. Empezaba a doler quizás demasiado, pero ese dolor físico era lo único que me mantenía con vida, cuerda, sana, sin notar el profundo sufrimiento de mi corazón. Se bien que podría haber hecho otra cosa, como buscar respuestas o pedir ayuda, pero eso nunca se me dió bien, y el autocastigo por algo que no había hecho era, de momento, lo mínimo que me exigía hacer. Después de todo, a veces nos comportamos de manera que no se espera de nosotros, pero esto ocurre sólo porque es la única forma que sabemos de hacer las cosas. Nadie nació enseñado, y esta vez yo no iba a ser menos.
El otro día se le ocurrió decir a nuestro presidente, que puede que cambien la edad de jubilación, atrasándola hasta los ¿67? años.
Ya en su momento y a día de hoy, podéis leerlo por todas partes. En lugares como Facebook hay grupos para unirse, en contra de dicha medida, con nombres tales como "Va a trabajar tu *uta madre hasta los 67 años" o "no a la jubilación a los 67 años".
Constantemente no dejan de llegarme invitaciones, sugerencias y demás para que o bien me una o me haga fan de esto. Pero no lo he hecho. Aún hoy por el momento tengo juicio crítico y aunque soy de esas que se hacen fan hasta de "hacerse fan" esta vez mi respuesta es no.
Y creo que sólo tenemos que pararnos y pensar un poco para entender por qué.

Hace 20 años, la media de los ídem que vivía una persona tras su jubilación era de 5. Hoy por hoy, esta cifra ha aumentado hasta 15.
Hace 20 años, la gente empezaba a trabajar con hasta 8, 9 o 10 años (y algunos antes). Hoy por hoy, somos muchos los que hasta los 24 no hemos estado ni un solo año aportando apoyo económico al país.
Nuestros abuelos han podido vivir de su jubilación tranquilamente, porque hasta el día de hoy, sus hijos han estado trabajando desde jóvenes y constantemente para que esto así sea.
Nuestros padres, aunque más probablemente nosotros, no podrán disfrutar de su jubilación tras tantos años trabajando porque la nueva generación ni-ni (entre otras cosas) no aporta ni un duro a la economía española, y observando como vienen las cosas, parece que tardarán mucho en hacerlo, ya sabéis "vive de tus padres hasta que puedas vivir de tus hijos".
Creo entonces que suena lógico que ZP diga, y sugiera, que el tomar esta medida en este momento es necesaria, porque sino la ponemos ahora, de todas formas habrá hacerlo rápidamente en 20 años.

Con todo esto quiero decir, que no es que a mi me haga gracia estar trabajando hasta el día del juicio final, ni digo estar de acuerdo con esta idea, pero que la gente debería tener un poco más de criterio antes de juzgar y criticar cualquier cosa que se diga, tan solo por el simple hecho de que no nos suene bien, o no nos guste, porque a veces sí hay motivos racionales detrás de las cosas, y creo que este es uno de esos casos.